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Disfrutar la Naturaleza
el paso y sus origenes
Los Orígenes

Camino de las primeras tribus cazadoras y recolectoras. Incansables caminantes que tras la migración de vicuñas y guanacos durante el verano lo recorrían sin asentarse por mucho ni de un lado ni del otro de la cordillera y cuando la estadía en los altos valles los convirtió en agricultores, lo siguieron recorriendo en el intercambio de cosechas. Con la expansión incaica otros caminantes ahondaron su senda en caravanas de llamas a través del Camino del Inca.

Más tarde, los cascos de los caballos del conquistador español que se aventuró a ampliar horizontes marcaron su huella; y, llegada la hora de la Independencia también se hizo eco del paso patriota de dos pueblos hermanados en la unión americana. Ya en el siglo XIX, el baquiano solitario con el instinto de rumbo arreó el ganado engordado y guió mulas cargadas de mercancías. En 1943 las obras de mejoras permitieron el tránsito de vehículos motorizados y desde entonces, por la misma ruta colmada de historias, miles de viajeros deciden que el Paso de Agua Negra sea su camino.

 



1. Dominación incaica

Los huarpes constituyeron un grupo indígena independiente y el más conocido de Cuyo a la llegada de los españoles, aunque se encontraban desde la segunda mitad del siglo XV bajo dominio incaico. Este imperio por necesidades militares, políticas y económicas poseyó una importante red de senderos. El camino del Inca construido entre el Cuzco y Chile, en San Juan se abría paso a través de la precordillera de Iglesia y Calingasta, en dirección al portezuelo situado frente a Uspallata que unía con el valle del Mapocho.

Además, en este sector organizó un sistema de tambos, postas y correos que consistían en una serie de casuchas o albergues de piedra cada 15 o 20 km., construidos al costado del camino donde alojaban los efectivos militares, las tropas de carga o el chasqui que al recibir un mensaje, partía a la velocidad que le permitían sus piernas y luego de cubrir la distancia, al grito, entregaba el recado en el refugio siguiente.

2. La conquista española

La Capitanía de Chile incluía además del territorio al Pacífico unas tantas leguas al Este del macizo andino. Por eso, de regreso desde Perú por la parte oriental de la cordillera, Villagra pisó suelo sanjuanino, en 1551, lo que significó el descubrimiento de Cuyo por el conquistador español. Francisco de Aguirre, soldado de Valdivia, poblador de La Serena y considerado en su tiempo primera lanza de Chile, al enterarse en Santiago del Estero de la pérdida de su amigo en Tucapel, emprendió el regreso inmediatamente a La Serena. En su expedición trasmontó los Andes por un camino de escasa de nieve que comunicaba con Coquimbo: el Paso de Agua Negra.

Las exploraciones y fundaciones de ciudades dieron origen a San Juan de la Frontera, en 1562, y con ello a la travesía repetida a través de la cordillera de encomenderos y de huarpes mandados a servir a La Serena, como también a los desafortunados intentos de éstos por volverse a sus tierras.

3. La época patria


Cornelio Saavedra, quien fuera Presidente de la Primera Junta de Gobierno Argentino, retirado del servicio activo después de graves desidencias, eligió San Juan para su alejamiento tranquilo. Sus días fueron apasibles hasta que por juicio de residencia, en un proceso sin defensa ni posibilidad de recursar los cargos, fue condenado a ser alejado del territorio.

Entonces, por no dar gusto a sus perseguidores y auxiliado por buenos baquianos, Saavedra emprendió la fuga a Chile, transpuso el macizo andino y llegó al valle de Hurtado. Las autoridades de Coquimbo alojaron al fugitivo, prodigándole las mayores cortesías hasta su viaje a Santiago, donde permaneció muy poco. La derrota patriota en Rancagua obligó su regreso. Desde Uspallata siguió marcha al Norte con dirección a Iglesia y escapando al fusilamiento de los españoles, llegó a Colangüil donde esperó el momento de su reconocimiento y su justicia en Buenos Aires.